Llegué a casa esa noche, estaba agotada después de un día largo y complicado de trabajo, terminé la llamada con el señor Schuberg cuando apagué el motor del auto, hablar con él a esa hora del día me agradaba, podía saber sobre su día y él me contaba sobre sus planes y avances con la nueva ubicación de su empresa. Ya había planeado todo para el día de la propuesta y me dijo que la fecha estaba cerca, eso me ponía ansiosa, sabía que mi respuesta no iba a ser negativa, él se había ganado mi confianza, mi amor y mi corazón entero. Y ahora solo pensaba en tomar una ducha caliente, ir a mi sofá, beber una cerveza y relajarme viendo algún programa de televisión mientras me quedaba dormida poco a poco. Pero mis planes se vinieron abajo apenas bajé del auto. -Me enteré que vas a casarte –me sorpr

