Alessia Tenía sus labios sobre los míos, y de inmediato me olvidé de lo inapropiado que era esto, sus labios eran cálidos y abiertos sobre los míos. Sentí que su beso me marcaba y me fue imposible resistirme. Su lengua busco la mía y la acaricio de forma dulce, pero a la vez sensual, era todo aquello que se leía en los libros, era fascinante. En ese momento la presión que ejercía en mi cintura aumentó, estábamos pegados y besándonos. Todo a nuestro alrededor desapareció, fuimos él y yo. Su boca y la mía, rodee su cuello instintivamente y me deje llevar por esas mariposas que invadían no solo mi estómago. Seguimos con ese delicado pero apasionado beso, sus suaves labios, sabían cómo devorar los míos. Sentí que mis piernas fallaban, que me convertía en gelatina. Claro de seguro besa

