Alessia Me veo aquí sentada en un restaurante muy elegante, más nerviosa de lo que quisiera. Pero lo observo a él, y me llena de emoción saber que ha llegado el momento, que por fin me encuentro lista y segura. Se encargó de llamar al hotel en el que se hospeda y no sé qué pidió porque se alejó de mi para hablar. Pero estoy segura de que encargo cosas para entregarme la mejor noche de mi vida. Estamos cenando y bebiendo una copa de un vino deliciosa. Una vez que terminamos, no puedo dejar de pensar en el matrimonio, observo mi argolla de compromiso y él pregunta. — Que pasa Ale, te noto distraída. —Nada. — le entrego mi mejor sonrisa. — Si no estas segura de esto, aún puedes echarte para atrás, yo no diré nada. — Aitor... Estoy segura, ahora pienso que tú no estás seguro. —¿Tú cr

