Alessia: La comida estaba horrible. Ambos nos miramos y él habla por primera vez desde que probamos el plato. — No comas más, esto sabe horrible, pediré comida. Yo sonrio y camino hacia dónde va, lo abrazo por la espalda. — No estaba tan mal. Él habla por teléfono pidiendo comida, se gira y me carga al sillón de la sala. — Quería cocinar para ti. — dice como un niño pequeño. — al parecer sólo se hacer pastas. — Cocinaste para mí, gracias— le entrego un beso y él me lo devuelve gustoso. — ¿Has hablado con Nora? — No, ella quedó de llamarme, cuando se sintiera mejor. ¿Tú has hablado con Cris? — Si. Me preocupa que no arreglen las cosas— se encoje de hombros. — A mí también. La comida por fin llega y comemos un almuerzo muy rico. La verdad es que su comida estaba bastante salada

