Alessia: Me rendí ante sus deliciosas caricias, sin esperarlo tenía su boca entre mis piernas, entregándome placer de una forma catastrófica. Sentía que me derrumbaría sin tenerlo en mi interior. Conseguí mi primer orgasmo de la noche es su boca, el segundo fue obtenido con sus dedos, hacían maravillas allí abajo, el cuarto mientras masajeaba mi clítoris. En ese momento supe que tendría que pedírselo. — Dann, necesito que me folles. Ya. Mi cuerpo seguía temblando por los orgasmos que había experimentado, él se quitó su pantalón rápidamente y me penetro de una sola estocada. No me dolió, ni por un segundo, estaba tan mojada que paso como si nada. Sentí que me llenaba por completo y gemí su nombre en ese momento. —Recuerda ese nombre, la próxima vez que decidas coquetear con alguien

