Esa misma noche me desvelé revisando cada documento copiado en el pendrive. Pero nada importante, nada que me llevara a donde quería llegar, todo me hacía dar vueltas sin avanzar a ningún lado. Exhalé y mi móvil avisó una llamada entrante. Era mamá. Me pareció extraño esa llamada casi a mitad de la noche, pero luego me aseguró que era porque me extrañaba, hablamos de muchas cosas, del clima, de la universidad y un poco acerca del caso de Tommy, aseguré que estaba bien y que estaba sobrellevando las cosas mientras buscaba un abogado, ella ya me tenía uno. Hablamos también de mi alimentación y me recomendó beber mucha agua. —Sí mamá —dije con calma—. Eso hago. Extraje el pendrive luego de expulsarlo digitalmente y busqué en la chaqueta colgada en el closet, todo l

