-—Alguien más sabe sobre Zoe y tú, se lo han dicho...a ambos. Diciendo esto nuestro alrededor se transforma, todo se vuelve oscuro, la temperatura baja y el miedo invade el cuerpo de Kristal, empieza a sentir como se apodera de ella algo que no se puede explicar, es frío y denso, evitando que pueda sentir otra cosa. Tomo rápido de ella y la pego a mi cuerpo, es ahí cuando ella recupera la noción y simplemente se aferra a mí en acto de gracias. —No te sueltes de mí —le hablo tratando de transmitir seguridad, pero ambos sabemos que no será del todo posible. Todo cambia y ahora es gris, la temperatura sigue baja pero ahora es soportable, alrededor de nosotros hay sombras. Kristal empieza a gritar desesperadamente, como si su vida dependiera de ello, y en realidad así era.

