Dejo salir un suspiro ante su hermoso rostro > pienso con un tinte de nostalgia al pensar que en mi vida nada indica un lindo final feliz de cuentos de hadas. Él traga con dificultad, carraspeando, para desviar su mirada de mí y encender el motor del auto. ─Tu silencio me lo confirmó ─acoto, suspirando con tristeza ─. Espero no le des afirmación a tu seudónimo…-- Hércules sí eres un semidiós ─agrego, llamando su atención con unos ojos intensos en mí. ─No declares nada por mí ─manifiesta finalmente. Levanto mis comisuras ante su contrariedad. Coloca el auto en curso a un destino desconocido para mí, mis luceros se encargan de admirar su perfil, tratar de grabarlo lo más posible en mi subconsciente, ante una corazonada nada buena. ─¿Te habían dicho alguna vez que eres estúpidame

