Dusan Miré por la ventana mientras salía el sol. Los caminos afuera estaban vacíos, al igual que mi departamento. Acababa de pasar la mejor noche de mi vida y, fiel a mi forma de ser, logré arruinarlo todo. Jazmin se había ido. Ella se había levantado tan pronto como dije esas horribles palabras. Salió con sus pantalones deportivos y una camiseta sin mangas, dejando atrás el guardarropa que Elena había empacado para ella. La seguí fuera del dormitorio y la observé en silencio mientras se ponía un par de gafas de sol de aviador y agarraba su bolso. —¿Quieres llevarte el coche?— Pregunté justo cuando casi había salido por la puerta. Se giró y se bajó las gafas de sol hasta la nariz para mirarme. —Dusan.— Parecía como si mi nombre supiera a veneno en su boca. —Vete a la mierda.— Luego c

