Me dio la dirección del edificio de Lena y se la repetí a Darren. —Es para un esguince de tobillo así que una venda y… no lo sé. ¿Qué diablos lleva un paquete de ayuda? No es como si alguna vez hubiera conseguido uno. —Flores, ¿verdad?— Hubo una pausa y luego Darren dijo: —Bueno, ¿quién es ella?— Parecía curioso y decidí mantenerlo lo más cerca posible de la verdad. —Ella es la mujer que me atiende todos los miércoles y la atropelló un taxi que me perseguía cuando se me cayó un billete de cien dólares y ella intentó devolvérmelo. Afortunadamente, no fue demasiado grave, pero terminó con un esguince de tobillo—. Ya le había dado mi paquete de veinte centímetros, pero eso no contaba. Parecía apropiado y educado enviarle algo. Fue culpa mía que ella se hubiera topado con la calle y ahora i

