Zafiro se fue a dar una ducha y yo desperté a Esmeralda para hacer nuestra rutina de aseo, cada una entró a su habitación, debemos apresurarnos para acompañar a nuestra hermana Zafiro hasta la mesa. Hemos decidido que las tres aplicaremos la ley del hielo para demostrarle que Zafiro no está sola y que la apoyaremos sin importar qué. —cuando salí del baño ya mis hermanas no se encontraban en la habitación, así que entré al clóset y tomé un vestido rojo que enloquecerá a todos los hombres que me vean. —Zafiro, ¿ya estás lista? —Sí, salí del clóset y veo a mis hermanas hermosas como siempre. —¡cuando Adriano te vea con ese vestido morirá de un infarto! —esa es la idea, quizás muere hoy y resuelve todos mis problemas. —ja, ja, ja, mejor bajemos que deben estar esperándonos para tomar e

