Nate. La imagen de Tess en mis manos es algo que no puedo sacar de mi mente. Cada que lo pienso, un recuerdo de sus ojos enrojecidos, de sus manos intentando que la suelte y de su cuerpo retorciéndose en mis manos de verdad están por volverme loco. ¿En qué momento se me cruzó por la cabeza hacerle algo como eso? Mis intenciones eran ir, hablar, pedir por favor que se detuviera y buscar una solución con la que todos estemos felices porque a fin de cuentas solo quiero poder vivir en paz. Quiero disfrutar de mi nueva relación, quiero poder ser capaz de mantener una amistad con Tessa por todo lo que pasamos, y lo tenía todo calculado. Cada palabra que saliera de mi boca estaba pensada para evitar que la situación escalara a más, pero... Perdí los estribos. Las manos me tiemblan cuando

