CAPÍTULO 27

1503 Palabras

—Sé que esto no es lo correcto, bebé —toqué mi vientre y le hablé a mi pedacito —y sé que al igual que yo extrañas a papi. Pero seamos fuertes ¿De acuerdo? —¡Estás demente! Mía lloraba, mirando desde su asiento como mis hombres ataban con grandes lazos a Gustav a la ala del avión. Con este clima seguro caía en algún lugar paradisíaco, era posible que en algún océano o en la jungla. Me daba lo mismo. —¿De qué te asustas, hermanita? —, pasé la página de mi revista "Hola" y la mire de reojo —Él irá en un lugar privilegiado. ¿Quieres acompañarlo?. Mía negó frenética con un tembloroso movimiento de su cabeza. Sonreí y volví mi concentración a las páginas de mi revista, última edición. Había dejado todo arreglado en casa para que nadie arruinara mis planes. Todos los hombres que an

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR