Narrador Omnisciente. Con sólo veinticinco años de edad había matado a más de una decena de hombres, se había enamorado dos veces y escapó de su familia para proteger a alguien que amaba. A sus veinticinco años había regresado por las mismas razones por las que se había ido, a su país natal, pero ahora había llegado al punto del declive, en donde ya ni siquiera sabía quién era. Le habían enseñado que amar estaba mal, que solo se ocupaba aquel sentimiento como a su beneficio, que su cuerpo era un arma, que sus emociones eran una debilidad y que nada, en verdad nada en el mundo, tenía que hacer que perdiera el objetivo de vista. La primera vez que sintió algo por alguien, se trataba de un joven apuesto de cabello marrón, ojos verdes y sonrisa de impacto, que, apenas regresó a Estados Un

