Aike Estoy recargada en el pecho de Aiden, no planeaba que este día, ni ningún otro terminara así, pero debo confesar que se siente jodidamente bien estar entre sus brazos de nuevo. Aun hay mucho que debemos hablar, tengo muchas preguntas, pero por ahora estoy llenándome de su aroma, de su calor, de él. Lo observo detenidamente, su mente parece en otro lado acaricia mi espalda, con pequeños círculos, la vista desde su ventana al bosque es increíble. —¿Qué piensas? —Le pregunto y el dirige su mirada a la mía, parece que se relaja un poco —En ti—Responde calmado —Pues parece que es algo malo, pareces distante—Le contesto y el sonríe —No es malo, solo pienso en que sigo locamente enamorado de ti, desde siempre—Me pongo roja y se ríe al ver mis colores, se hace un silencio entre nosotros

