Aiden Ver a Aike aquí en mi puerta fue algo maravilloso, nunca hemos sido de esas parejas o personas codependientes, pero la extrañaba horrores, últimamente tengo una necesidad de estar con ella, no sé como explicarlo, sé que la amo con locura, pero estar con ella me calma, y ahora que estamos cenando en el cuarto de mi hotel, no puedo dejar de verla, tiene un brillo especial, algo diferente, como si estuviera viva, me doy cuenta que en estos 5 meses desde que regrese a Reno, estaba muy apagada, y me gusta pensar que esta así de radiante porque estamos juntos, después de tanto tiempo, por fin parece que tenemos algo de tranquilidad. —Me estas viendo raro—Me dice mientras toma un rollo —Es que eres hermosa Aike—Le contesto honestamente, con una sonrisa en el rostro, que me regresa, y eso

