Capítulo X: Pasado. Dos días habían pasado desde que me enfrenté a Arick en la competencia y aún no dejaba de sentirme avergonzada por ello, había exagerado quizás, pero es que sentía mucho enojo al verle comportarse tan desinteresadamente. Era como si algo dentro de mí me instara a frenarlo, a evitar que se hiciese daño, es que la simple idea de que algo grave pudiese pasarle me carcomía por dentro y lo peor era que no sabía cómo hacer para dejar de sentirme así. Byron me había dicho todo cuanto sabía de él: se presentaba a sí mismo como Arick, tenía veinticuatro años, tres meses atrás había regresado a Exeter desde Oxford porque acababa de graduarse allí en economía y, en esos meses se había extendido su reputación como uno de los mejores chicos que practicaban Parkour de la ciudad po

