CAPÍTULO 5. EL FAMILIAR Una de las habilidades que desarrollé durante mi etapa como médico fue la capacidad de escuchar a las personas, y no me refiero a simplemente a oír lo que la otra persona tiene que decir, si no a ir un poco más allá. Al principio, creo que como a todos los médicos, me preocupaba el tiempo, procurando ocupar el menor posible con los pacientes y el mayor dedicado a otras labores que consideraba más importante como era realizar curas e incluso intervenciones. A decir verdad, me aburría que un paciente y luego otro y luego otro más me contasen lo mal que se encontraban y cómo les dolía en uno u otro lado, cuando en la mayoría de los casos se resolvía con una aspirina. Yo me había apuntado a estudiar medicina por hacer grandes cosas, por dejar mi nombre en la hist
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