Cinco meses después.
Carmen se encuentra contenta su niña Briana comenzó á salir de la habitación ahora pueden salir hacia el jardín del Palacio, también su niña quiere estudiar algo, asi que hablo con arlet para que tenga clase online de cualquier cosa que ella quiera, arlet será responsable de buscarle un maestro especial para ella sola, que tenga paciencia y amabilidad.
Todos quieren que Briana tenga una vida feliz y pueda salir hacia delante con sus propios logros, obvio con un empujón ella podrá hacerlo.
Más tarde ese día.
En estos meses ella y sus chicos han construido una bonita relación, pasan todos los días juntos aunque aún no le han dicho nada a nadie pero son felices, solo quieren esperar un tiempo a ver si todo será serio ya que no quieren dañar a nadie.
Hoy van a tener una cita o mejor dicho pasan la noche en su casa, como mayormente hacen, para ella son citas ya que la pasan tan bien que siempre piensa en ellas.
La puerta fue tocada y con una sonrisa gigante la abre ─Están muy apuestos ─expresó dándole besos en la boca a sus hombres.
Alex y Alexis sonrien como bobo entra a la casa de su mujer y como normalmente hacen camina como Pedro por su casa, entra en la cocina y se se ponen ayudar a su mujer, entre risas y broma hacen la cena y terminan de comer cuando terminaron de limpiar como siempre van hacia la sala y se pone a ver un poco de TV.
Carmen está sentada en el medio de sus hombre, se recuesta en le pechos de Alexis y pone sus piernas en el regazo de Alex, este último acaricia los bonitos pies de su novia, mientras que Alexis acaricia uno de los brazos de su mujer y en ocasiones le da pequeño besos.
Carmen se siente en la gloria, aunque un fuego que pensó que estaba extinto comenzó a dar vida, su cuerpo comenzó a calentarse de manera un poco inquietante para ella, pero no entiende porqué, ya que siempre han hecho algo así, cada vez que se junta cenan y ven TV hasta cuándo eran amigos hacían eso exacto como está sentada ahora, antes ellos solo ponían su mano y nada más, en esta ocasión están acariciando ciertas partes de cuerpo causando que su piel se encienda.
Solo puede soltar un suspiro por cada caricia que sientes y la verdad se sienta tan malditamente bien.
De pronto unos labios se posan en su cuello, una voz ronca hace que toda su piel se eriza ─Si sigues suspirando tan malditamente así, te tomaremos en este mismo instante.
Carmen abre los ojos con fuerza, nunca pensó que su tierno y tranquilo novio Alexis pueda decir esas palabras tan lascivas, traga duro y dice ─Me gustaría que se haga realidad.
Alex aprieta un poco el muslo de su novia, alza los pies y comienza a darle varios besos, se apea y comienza un camino de besos hacia el centro de su mujer, mira hacia arriba esperando un rechazo pero solo encuentra a su mujer respirando rápido y con una cara de necesidad.
─Por favor ─suplica Carmen, se sorprende de sus propias palabras ─yo... no... ─un dedo en su mano hace que ella guarde silencio.
─Solo disfruta ─expresó Alexis, al lado de ella quitándole la blusa dándose cuenta que su novia no lleva sostén ─, eres una niña muy traviesa, estás sin sostén con dos hombres en la casa.
Una risa se escucha en la sala ─Oh hermano si solo fuera eso, está pequeña traviesa tampoco tiene ropa interior y esto aquí abajo es tan bonito y reluciente.
Alexis cómo un niño se posee al lado de su hermano y abre más las piernas de Carmen sin previo aviso se acerca al centro, pasa su lengua por el centro de su mujer haciendo que ella gimiera.
─Oh por Dios ─casi grita Carmen.
Los miembros de los gemelos no aguantaba mucho, tiene años que no están con una mujer solo usaban su mano como ayuda y eso solo era en ocasiones necesarias nada más.
─Se nuestra por favor, entrégate a nosotros por favor ─suplican ambos de rodilla.
Carmen no entiende por qué sus hombres están así ─Por favor levántense, ¿por qué están haciendo eso? yo soy de ustedes y ustedes mío, se que estamos haciendo las cosas al paso pero si el monto llega lo haremos no tiene que suplicar, hablando es como las cosas se solucionan.
Aunque los gemelos no se levantaron abrazan a su mujer con fuerza, pero una boca un poco atrevida se pasa por el centro de Carmen haciendo que ella gimiera, Alex se ríe por la rapidez de su hermano, así que él tampoco pierde el tiempo, toma una de los senos de su mujer lo pone en su boca y con su otra mano juega con el otro libre, pellizcando y jalando suavemente esa zona tan placentera para Carmen.
Carmen sin poder aguantar mucho, toma a Alex lo sienta en el mueble y se sube arriba de él, con desesperación se baja y le quita el pantalón a su hombre sin previo aviso se penetra con ese gran po... Carmen grita fuerte al sentir tal tamaño entrando en ella ─OH DIOS MIO.
Alexis se pone de pie y se quita la ropa, comienza a tomar a su amigo en mano y comienza a estimularse pero una mano lo jala poniéndolo al lado de su hermano aún de pie, una boca se sitúa en su m*****o, Alexis abre sus ojos en grande nunca había sentido algo así pensó que no tendría oportunidad pero...
Sus pensamientos se pierden por la sensación tan rica que está sintiendo, Alex gruñó al sentir su m*****o tan apretado y pero tan malditamente rico, el co.. de su mujer lo está exprimiendo tan malditamente delicioso.
Carmen no deja de montar a su hombre pero tampoco saca de su boca el m*****o de su otro hombre, de pronto Alex la penetra con más fuerza viniendo se dentro de ella, sin estar preparada es levantada y penetrada por otra persona ─AHH ─una fuerte embestida sienta al ser fuertemente penetrada aunque le dolió un poco se siente muy bien.
Ahora ella está acostada en el mueble siendo penetrada con fuerza por su hombre, nunca pensó que este noche pasará algo pero a quien miente ella lo planteo, desde hace meses lo desea así que se puso un vestido apretado y sin ropa interior esperando que sus hombres cantarán el mensaje y gracias a Dios lo hicieron.
Por primera vez los tres han tenido una noche que nunca podrán olvidar y lo más magnífico es que se repetirá por siempre, esa noche sellaron su amor uniéndose en cuerpo y alma.
Carmen se entregó por primera vez a voluntad su cuerpo a dos hombres que ama con locura.
Los gemelos por primera vez tuvieron una verdadera noche que nunca podrán olvidar, su novia los complació, cosa que nunca había pasado, nunca dejó a ninguno de lado, siempre hacía algo con ambos al mismo tiempo.
Esa noche no supieron cuántas veces lo hicieron pero de lo que sí estaban seguro fue el inicio de una lujuria que no podían controlar