Carmen entra a la habitación ─¡Buenos días mi niña!
Briana sonríe al ver a su doctora ─Tia Carmen.
Las dos se abrazan con fuerza ─¿Cómo estás mi niña?
Las dos comienzan a platicar un poco hasta que Carmen cambia la conversación ─Briana... Creo que es tiempo de llevarte al médico.
La chica hace un puchero ─Está bien.
Carmen besa la mano de la chica, las dos salen afuera, Briana mira todo a su alrededor, es primera vez que sale de este lugar desde que llegó aquí, todos se quedan mirándola, Briana toma la mano de su tía y por fin llegan al automóvil.
Las dos van en un agradable silencio hasta que Carmen decide hablar ─Ya verás que todo saldrá bien, no tengo miedo yo estaré contigo y mis dos chicos también estarán conmigo, así que no estarás sola.
Briana aprieta la mano de su tía y solo confirma, en todo este tiempo se abrió a su tía le dijo de los tantos experimentos que hacía con ella y los demás. también le contó cómo perdió a su madre y una niña que consideraba una hermana que lamentablemente nunca pudo volver a ver.
Llegan al hospital y rápido preparan todo, solo un médico estará con ellos, Carmen fue muy estricta no quiere a nadie en la sala solamente a uno y nada más, está prohibido cualquier ruido o comentario grosero, los emperadores le dieron todo el permiso de la ley con respecto a su niña.
A Briana la pone en una cápsula está suelta un humo blanco haciendo que se duerma.
Carmen se pone al lado del doctor quien no podía creer lo que estaba leyendo.
Dos horas después.
Carmen había acostado a Briana ahora se encuentra en una junta, en ella se encuentra los emperadores, ella y sus chicos, Arlet y sus esposos, los emperadores entre más personas.
El médico que hizo los estudios se levanta ─¡Buenas tardes! ─hace una reverencia hacia los emperadores y príncipes ─, bien, la joven Briana Baez es una hídrica al igual que la princesa arlet, su sistema está alterado por los constante experimentos, su cuerpo muestra una fuerza extrema, los analizas escanearon que tiene una inteligencia muy viva y activa, su fuerza es... la verdad no sé cómo explicarlo.
─Estoy hablando a base de este resultado, eso se revelaría en una prueba física, su aparato re...
─Alto hay ─exclamaron dos voces.
Todos miran a las dos únicas mujeres en la sala ─Ella no será nada, ni siquiera piensen en algo, y que si es hídrica, lo dijiste soy una.
─En conclusión este tema no es relevante ─exclamó Carmen.
Todos ven asombrados cómo estas dos mujeres alzaron la voz frente a los emperadores sin embargo estos se encuentran riendo, aman tratar con estas dos mujeres que no se dejan de nadie, estás dos pueden darles conversación y es muy agradable.
El doctor carraspear sigue diciendo lo que los analisis arrojaron, en conclusion Briana fue uno de los esperamentos más fuertes que ellos hicieron, ya que resistió cualquier inyección, tortura o cualquier cosa inumana que hay habido.
Ahora llegó el plan C.
Que Briana comience a vivir su vida.
Sin embargo alguien hizo una pregunta un tanto curiosa ─Los estudios no arrojaron ¿quienes son sus padres?
Todos se quedaron callados, rápido miran al doctor, este baja la cabeza y muerde su labio ─Han fallecido.
─¿Qué? ─exclamaron todos sorprendidos.
─¿Quienes son? ─preguntó uno de los emperadores.
─Los anteriores generales supremos.
Nadie podía creer lo que estaban escuchando, todo se encontraba en shock ¿en que momento ṕaso? ¿Los anteriores supremos fueron atrapados y nadie lo supo?
Uno de los emperadores se pone de pie ─Lo que diré es un secreto de alto nivel, nadie tiene autorización de decir ninguna palabras de lo que se pronunciara a continuación.
Todos confirman.
─Hace 68 años los anteriores supremos fueron secuestrados por dos años, en esas instalaciones vivieron cosas horribles experimentaron con ellos nunca se pensó que a raíz de todo esto tuvieron un hijo.
Todos quedan callados, los anteriores supremos que en paz descanse habían sido muy respetados. Ellos se habían suicidado tal vez ese sea el motivo de ese suceso.
Carmen no podía creer que su niña no podrá conocer a sus padres, su niña estará destinada a la soledad, niega con la cabeza ─No, no lo permitiré.