Cuando alexis llegó a casa le dijo a su hermano lo que pasó con su mujer, Alex estaba un poco sorprendido por la reacion de ella y más al suplicar, realmente para ellos o mejor dicho ya es normal tener relaciones sexuales por ambos lugares.
A pesar de todo lo contado se siente contento que su hermano haya tenido una buena noche con su mujer sin él, estaba un poco preocupado que su mujer y su hermano no puedan estar a solas, está agradecido que sus pensamientos sean erróneos.
Aunque tiene la duda ¿qué es lo que su mujer les quiere decir? ¿por qué ella se puso nerviosa? el sabe que obtendrá respuesta el día que todos se sienten hablar sobre eso, solo no quiere presionar cuando ella se sienta lista les dire.
Bastante paciencia tiene ella hacía ellos en todos, en ocasiones los mima bastante principalmente a su hermano, aunque en ocasiones se siente celoso pero rápido se va ya que ella también lo consiente bastante.
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Días después.
Al entrar a sus casa suspira de alivio, estos días han estado un poco apretada por el trabajo, en la mañana consultas y en la tarde con su niña ha tenido que atender también pacienta casi en la noche por emergencia.
Nunca espero que una r**a que pareciera orgullosa tuviera tantas cosas turbias en su cabeza y nunca se haya tratado, pero cómo lo harán si no existe un médico con esa capacidad, ahora los emperadores es que se tan dando cuenta del daño que tiene muchos de sus guerreros, de como mujeres necesitan ayuda mentalmente.
La salud mental no es algo que se toma a la ligera.
Cuando comenzó a entrar a su casa nota que hay un rico aroma en el aire, se desvía y va directo hacia la cocina, sonríe al ver a sus dos hombres haciendo la cena.
─¡Buenas noches chicos!
─AHHH ─gritaron ambos, Carmen se carcajea ─¡NO TE RÍAS! ─gritan ambos con un sonrojo en la mejilla, estaban tan concentrado que no escucharon que su mujer había llegado.
─Perdón ─se acerca a ambos y besa sus labios con cariño ─no se enojen ─hace un pequeño puchero.
Los gemelos también hacen un puchero pero rápido se va al ver cómo su mujer le haces esas tiernas cara, los tres se abrazan, Alex se aleja y la da en la pompa ─Ve a bañarte, me imagino que estás cansada.
─Gracias ─Carmen se fue directo al baño realmente lo necesita con urgencia. Cuando sale cena con sus hombres al terminar ellos solo limpiaron la cocina no dejaron que ella haga algo, solo la sentaron con una taza de té en la mano y prendieron la TV.
Ella nunca había hecho algo así, siempre es una de la primera en hacer los deberes sin embargo esta vez es diferente, se siente lindo ser tratada así, no puede evitar sonreír.
Dos cuerpos se sientan a cada lado de ella ─También quiero reír ¿de qué nos reímos?
Carmen solo sonríe y pone su cabeza en Alex, suspira agusto y responde la pregunta que él hizo ─Solo… Estoy contenta.
Alexis toma la mano de su mujer y la besa con cariño, está le sonríe haciendo que sus mejillas tomen un bonito color.
─Amo cuando se sonrojan, son tan lindos ─Carmen se ríe al ver cómo sus chicos se ponen tímidos y se sonrojan.
Los tres se quedan tranquilos viendo TV disfrutando el agradable momento, aunque hay un tema que discutir.
Las manos de Carmen tiemblan un poco, está asustada y si ¿al decir su pasado la dejan? ¿la encontraron sucia?
Los gemelos se alteran al verla abatida ─Carmen cariño ¿que pasa? ─pregunta Alex preocupado.
─Morena hermosa míranos ¿que pasa? ─dijo Alexis tomando las manos temblorosas de su mujer, las llena de besos.
─Ust…ustedes me odiarán si le digo mi vida ─expresó con angustia, miedo y tristeza.