―Me voy a morir de calor ―pero más que de calor, es de comezón―. Ya vuelvo. Corro hacia el baño y me encierro. Maldito suéter con la etiqueta mal cortada, tenía tanto tiempo que no usaba este que olvidé lo molesto que es. Me lo quito y trato de rascarme la zona en donde tengo comezón, pero no alcanzo, así que me recargo en la pared y me rasco como oso. No sé si sea por la vergüenza o se trata de la temperatura ambiental, pero también tengo calor. Abro el grifo y me lavo la cara con agua fría, mi rostro está sonrosado cosa que no debería notarse tanto dado mi tez morena, pero al verme en el espejo; es evidente ¿Así me vio André? Santa papaya, estoy horrible. Intercalo el abanicarme el rostro y echarme agua fría para deshacerme del calor. Una vez que el color rosado escapa de mi rostro me

