Estamos corriendo mirando cada puerta que no deseamos abrir, algunas tiene unos letreros y anuncios que no pueden ser de buena espina, así que trato de ignorar cada uno de ellos. Suelto la mano de Debra para que ella corra mejor detrás de mí sin tener que pisarme los talones o tropezarse para seguir el ritmo de mis largas pisadas. -¿Se supone que por aquí hay una salida?- ella me pregunta y yo no sé qué responderle. Mi mente está navegando a otro lugar muy alejado mientras pienso poco a poco en todas las puertas que hemos estado pasando, el recorrido esta en mi mente tratando de volver a ordenar todo a mi alrededor como un mapa el cual debo volver a seguir. Se supone que varias puestas atrás, unas cinco puertas para la sexta tenía un nombre peculiar, sé que puedo estar equivocándome pe

