Molestia es lo que siento en este momento, se supone que mi desayuno recalentado debería estar en mi boca en este momento, pero no, resulta que ahora me toca volver a donde aquel hombre que ha mentido, o por lo menos hasta donde tengo entendido lo ha hecho para mí. Mi sangre está hirviendo y si nunca ha visto a un hombre querer asesinar realmente con la mirada, no me ha visto. Necesito un cigarrillo, uno urgente para este momento, no soy un hombre vicioso, puede que no lo sea a la larga, pero en este momento necesito calmar todo lo que se me esta agitando en cada pequeño lugar de mi cuerpo. Mi mano se cierra con violencia mientras que trato de esperar el transporte, no necesito tomar un taxi el día de hoy porque se cuando llegue lo único que hare es dispararle fijamente en el centro de

