-¡CALLATE!- escucho el fuerte grito retumbar en mis oídos -¡CALLATE!- sigue gritando mientras que trato de taparme los oídos. Quiero encogerme cada vez más pero no puedo, quiero que la tierra se abra y yo caiga en ella y luego se cierre, necesito desaparecer, lo necesito. Mis piernas están apretadas en mi pecho, siento el dolor en mi muslo porque unos de los adornos de mi madre se habían caído cuando me empujaron fuertemente hacia dentro de este armario. Me duele demasiado pero no puedo quejarme y tampoco moverme. Es tan reducido el espacio que solo encajo en una sola posición y es como estoy ahora, no sé porque padre me ha lanzado aquí adentro, muchas veces me encerró en el baño, todo estaba a oscuras pero podía sentarme mejor e incluso tomar un poco del agua de chorro, pero aquí me da

