El invierno al fin había terminado, la mansión King no estaba adornada más con decoraciones navideñas, la primavera estaba llegando y con ella también, las última semana de embarazo de Emily. Axel dormía profundamente con un brazo protector sobre su esposa, quien intentaba moverse con dificultad debido al tamaño de su vientre. —Axel… —susurró ella, tocando suavemente su brazo. —¿Mmm? —respondió él con los ojos aún cerrados, su voz era bastante grave y adormilada. —Creo que… creo que es hora —dijo Emily, sintiendo una enorme punzada que recorría su vientre y se desvanecía al rodear hasta su espalda. Axel, tardó un momento en captar sus palabras, hasta que, al fin sus ojos se abrieron de golpe y se incorporó tan rápido que casi cayó de la cama. —¿Qué? ¿Ya? ¿Estás segura? ¿Llamo al doct

