¡Te enviaré a mis abogados!

2488 Palabras
Al llegar a la salida, Will ya está esperándome en su auto y luego de unos minutos ya estamos en camino al hospital. En lo único en lo que puedo pensar fue en que Marcus dijo que Asher estaba con él en el momento de su desmayo, sí él le dijo algo malo o le hizo algo, lo mataría, jamás lo perdonaría sí él tuvo algo que ver. Le envío un mensaje al MALDITO BASTARDO “ Si tuviste algo que ver con esto, juro que te mataré con mis propias manos, Bastardo”, presiono enviar y sigo viendo la calle por la ventana. - Tranquila, él estará bien – me reconforta Will, y mis lágrimas simplemente siguen saliendo. Después de lo que sentí fue una eternidad, llegamos al hospital, Will me instó a salir mientras mencionaba algo del estacionamiento yo no dije nada ya que lo único que quería era ver a mi abuelo. Entre a la sala de emergencias y pregunté por él. Pero antes de recibir una respuesta, Marcus se adelantó. - Sra. su abuelo está en el tercer piso, habitación 456 – Me indica y salgo disparada hacia los ascensores, presiono el tercer piso y con cada segundo la angustia me carcome más. ¿por qué lo deje solo?, no lo contacté en más de 6 meses, soy terrible; jamás me perdonaré sí algo le pasa. Llegó al tercer piso y busco como loca su habitación pero al llegar a un pasillo puedo notar a 3 hombres hablando entre sí y los reconozco de inmediato así que me dirijo a ellos, Liam es el primero en notar mi presencia ya que siento sus ojos azules mirándome; le da un golpecito a Asher quién dirige su mirada a mí, ahora Jacob también me ve y al llegar frente a ellos, simplemente los aparto del camino para poder entrar a la habitación de mi abuelo. La habitación es enorme y puedo visualizar a mi abuelo, sentado en la cama viendo hacia la ventana. Verlo consiente me da un enorme alivio en el corazón, ni siquiera me molesto en cerrar la puerta ya que simplemente corro en su dirección mientras las lágrimas de alivio me corren por el rostro, y extiendo mis brazos para darle un enorme abrazo de oso. - ¡Abuelo! – digo y me dejo caer en sus brazos - Tranquila mi niña – dice, y escuchar su voz solo hace que quiera llorar más – Estoy completamente bien – dice, pero yo solo me limito a acurrucarme en su regazo y llorar, no recuerdo cuanto tiempo estuve allí, solo sé que incluso las lágrimas me abandonaron para dejarme solo dando suspiros de alivio. - ¿Ya terminaste? – me dice con voz tierna - Abuelo, no sabes cuánto lo siento; no debí descuidarte tanto perdóname por no ir a visitarte, prometo que no volverá a pasar, iré a verte todos los días y… - No hay necesidad, Asher ya me contó todo –dice y la sorpresa me invade, ¿le contó lo que sucedió? – Sé lo ocupada que has estado con la empresa y también sé que ahora empezaste a salir con tus viejas amigas, Mi niña no sabes cuánto me alegra saber que ahora eres más social – dice con una sonrisa en el rostro - Yo… - digo, tratando de sonreír – Yo solo quiero que estés bien y feliz - Yo soy feliz sí tú lo eres mi niña – dice mi abuelo – ahora estoy más tranquilo porque sé que tienes a Asher para cuidarte - ¿Asher? - Sí, él ha ido a verme varias veces estos meses y sí él no hubiera estado allí cuando me desvanecí, no sé qué hubiera pasado conmigo, gracias – le dice a alguien detrás de mí y hace que dé media vuelta para notar a Asher parado detrás de nosotros. - No tiene nada por lo cual estar agradecido, abuelo - ¿desde cuándo le dice abuelo? – es mi deber - Gracias muchacho, aunque abusando de tu confianza – dice mi abuelo – Quiero que ustedes sean los anfitriones de la fiesta la próxima semana, debo descansar y no puedo andar de fiesta, pero ustedes son jóvenes así que les sentará bien un poco de distracción. - Abuelo, no creo que sea… - Será un placer – me interrumpe Asher - Gracias, ahora si nos les molesta; deseo dormir un poco – dice y se acomoda en su cama, yo por otro lado me quedo junto a él hasta que noto que está profundamente dormido. Asher ha permanecido sentado en el sofá de la habitación observándonos todo este tiempo. Cuando sé que el abuelo no va a despertar hasta mañana, me levanto de la cama y miro su carpeta pegada a su cama, al parecer simplemente fue su presión arterial, descanso, tranquilidad y buena alimentación son parte de su tratamiento. - ¿Por qué no simplemente, me preguntas sobre su estado? – me interroga Asher, pero lo ignoro y sigo leyendo. - ¿Dónde has estado? – pregunta, levantándose del sofá – Responde – me dice, siento que está justo detrás de mí, pero sigo ignorándolo. Me toma por los hombros para darme la vuelta y estar cara a cara. Yo levanto la vista y puedo notar que tiene un moretón en la garganta, lo cual me da un sentimiento de satisfacción y una sonrisa aparece en mi rostro. él parece notar el motivo de mi sonrisa - ¿Te gusta verme lastimado? – me pregunta - Te mereces más que eso – le suelto secamente - Sí, patearme mientras estoy en el suelo no fue suficiente – dice molesto - Así es, no fue suficiente ya que no te rompí las costillas – de digo, intentando parecer inocente - Bueno, tendrás tiempo para prácticar – dice, tomando mi antebrazo con fuerza- nos vamos a casa- dice mientras me arrastra fuera de la habitación, para encontrarnos con Jacob y Liam - No iré a ningún lado contigo – le informo para luego soltarme de su agarre - ¿Entonces, a dónde iras? – puedo notar la ira en sus palabras - ¿Iras con Ayse? – Nos interrumpe Jacob - ¿Dónde está ella? – me interroga - ¿No está contigo? – le respondo sorprendida – ¡Eres su esposo! - Dejen de cubrirse las espaldas – me recrimina Liam – Hace meses que actúan extraño, y ahora simplemente desaparecen – dice enojado - ¡Basta!, no le hablen así – me defiende Asher - ¡Es mi esposa! – su oración hace que me de risa, lo cual provoca que los tres me vean extrañados - Ay perdón, es solo que esta situación es absurda – les digo – No sé dónde están ellas, según yo ellas estaban con sus muy amados esposos - Basta – me dice Asher apretando los dientes - Sé que las ves a menudo, diles que no perdonaremos esto y que no les daremos el Divorcio – dice, sus palabras me sorprenden. Ayse dijo que le pediría el divorcio a Jacob pero Viena no mencionó nada. - ¡Estas perras! – digo casi en un grito - Suficiente, Vámonos – Asher me jalonea y vuelvo a soltarme de su agarre - ¡Ya te dije que no iré contigo! - ¡Eres mi esposa, tú lugar es a mi lado! - No, no iré a ningún lugar donde hayas estado con tu amante – le suelto - Basta, ella no está en casa – dice, lo cual me sorprende - Mentira, ella estaba allí hoy - No, ella no vive allí permanentemente, así que deja de actuar como una niña y vámonos - ¡No! - Mi paciencia se agota- me suelta calmadamente lo cual hace que me intimide – Eres mi esposa, harás lo que te digo - ¡NO SERÉ TU ESPOSA MUCHO MAS TIEMPO! – le grito, - ¿Qué? – dice, totalmente sorprendido - ¡QUIERO EL DIVORCIO! – Le suelto - ¡NO DIGAS TONTERIAS! – me grita en respuesta - ¡MIS ABOGADOS TE VISITARAN PRONTO, ASI QUE ESPERO QUE NO TE RESISTAS A FIRMAR LOS PAPELES! – le digo y con una última mirada de odio los dejo parados en el pasillo, Me dirijo al ascensor, mi corazón late a mil por hora, ¿Por qué le solté eso? ¡Tonta! ahora, hará lo imposible para evitar el divorcio. Al llegar a la sala de emergencias noto la presencia de Will, - ¿Aun estas aquí? – le pregunto, sintiéndome culpable - Sí, no sabía en qué habitación estabas y tampoco sé el nombre de tu abuelo, así que decidí esperarte - Will, perdóname – le digo mientras lo abrazo- no pensé en nada y… - Está bien, entiendo. No tenías cabeza para nada más – me dice y deposita un beso en mi frente, la mejía y por ultimo toma mi mano y también deposita un beso allí. - ¿Él está bien? - Sí, gracias a Dios, se recuperará pronto - Me alegro - Te lo presentaré pronto – le prometo – ahora esta descansado - Entiendo - ¿Nos vamos? - Sí, vamos – dice y me toma de la cintura mientras nos encaminamos al auto. Al día siguiente contacté a Vienna y Ayse, ambas estuvieron de acuerdo con reunirnos en el Club esa noche, así que después de visitar a mi abuelo me dirigí al Club donde ellas ya me estaban esperando. - Lo dije por impulso – Nos informa Vienna mientras toma de su vino – estábamos peleando (como siempre) y le dije que no quería tener sexo con él porque me quería separar - ¿Simplemente se lo soltaste así? - Sí, él se sorprendió mucho y dijo que estaba de acuerdo, que me daría el divorcio. - Pues cambió de opinión, porque a mí me dejaron en claro que no les darían el divorcio. - Sí el no quiere darme el divorcio, entonces lo veré en la corte y veremos quién sale perdiendo – dice Ayse, nunca la había visto tan decidida - ¿ y tú ? – dice Vienna - ¿yo? - Sí, le gritaste que querías el divorcio y que tus abogados lo visitarían pronto, dime ¿cómo vas a hacer eso sí ni siquiera tienes abogados? - dice de manera irónica - Pues, contrataré unos y se los enviaré - Por favor chicas, sí van a hacer algo; háganlo, pero no amenacen porque ahora ellos están preparados y les harán la vida de cuadritos. - Pero aunque no les hubiéramos advertido ellos habrían puesto resistencia. El claro ejemplo eres tú, Jacob no quiere darte el divorcio y eso que casi se desmaya de la sorpresa cuando se enteró- Ayse sonríe y sospecho que está recordando la cara que puso Jacob cuando ella le pidió el divorcio. - Hablado de otra cosa, ¿dónde están viviendo? – ellas me ven sorprendidas - ¿dónde? - Sé que no están viviendo con ellos ahora así que, ¿dónde se quedan? - Compre un apartamento en la ciudad y allí es donde vivimos - ¿por qué no me lo habían dicho? - Sabemos que hablamos de encontrar una casa y vivir juntas pero, - ¿Qué?- les pregunto molesta - Creemos que estás mejor con Will, él te hace bien y es tu oportunidad - ¿mi oportunidad para qué? - Para encontrar el amor – dice Vienna – date la oportunidad de amarlo. se nota que se gustan y sí nosotras te sacamos de allí entonces puede ser que jamás te vuelvas a enamorar - ¿Will? - Sí, ya deja de negarlo. Ambos se gustan así que deja al bastardo de Asher y vete con Will - Eso no es… Iba a seguir negando lo obvio sobre Will cuando escuche un enorme ruido del área de la barra del club, y me levanté al instante solo para ver a los guardias de seguridad metidos en una pelea, por lo que vi 6 hombres estaban armando relajo y solo había 3 guardias intentando detenerlos, las tres corrimos al instante para poder ayudar. - ¡VEN AQUÍ ZORRA! – gritaba uno de ellos, mientras una chica se paralizaba de miedo así que supuse que se dirigía a ella. lo cual se confirmó cuando el hombre logró zafarse del agarre el Mike y salió disparado hacia la chica que simplemente se quedó parada. - ¡No!, ¡suéltame, si tienes problemas con mi padre, resuélvelos con él! – decía desesperada - ¡Basta! – grité mientras tomaba la muñeca de la mano con la cual sostenía a la chica y apreté uno de los tendones principales, lo cual hizo que la soltara debido al dolor - ¿Quién eres?, ¿por qué te metes en asuntos ajenos? - ¡es nuestro Club y nos reservamos el derecho de admisión! – Dijo Ayse - No se metan en esto o se arrepentirán – nos amenazó otro de los acompañantes del grandulón. - Demasiado tarde – Dice Vienna, y Theo se acerca con otros 6 guardias de seguridad y toman a la fuerza a los hombres para sacarlos del Club. - Muchas gracias – dice la chica, por lo que veo es del bajo mundo - ¿Estás bien? – le pregunto y ellas empieza a llorar Cuando logramos calmarla nos informó que esas personas eran simplemente trabajadores de un capo callejero que al parecer tenía una enemistad con su padre, cosas de territorio y que ella había sido perseguida debido a que al parecer su padre robo “clientes importantes” del otro y por eso buscaban hacerle daño para darle una lección a su padre, al escuchar eso me recorrió un escalofrió, Vienna le ofreció refugio y al parecer Salma se iría a vivir con ellas a partir de ahora. Luego de tranquilizarla y acordar que viviera con Ayse y Vienna se nos acercó un hombre, el cual nos dimos cuenta que era el padre de Salma y dentro de unos segundos nos vimos rodeadas por varios hombres lo cual hizo que nos alarmáramos pero ellos no iban a pelear, el padre de Salma se presentó como Pedro, nos agradeció el haber protegido a su hija y prometió cuidar nuestro negocio y a nosotros para que así no sufriéramos la venganza de los hombres a quienes habíamos ofendido anteriormente. El hombre apartó a Salma y luego de unos minutos regresaron, el Sr. Pedro nos pidió que cuidáramos bien de su hija para luego marcharse. Nosotras simplemente nos quedamos sorprendidas y Salma explicó que su padre prefería que ella estuviera con nosotras porque así estaría más segura y que por eso no había puesto resistencia a la hora de dejarla vivir con perfectas desconocidas, pero igual nos informó que nos estaría vigilando para cuidar a su princesa.
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