Capítulo XXXI

1073 Palabras

Un mal entendido... Mi mayor temor se había disipado, aunque tardaría un poco más en regresar a la aldea, sería con mayor preparación. La pediatría era un área estupenda para ahondar en conocimientos. Muchas personas que nos conocían nos recomendaban que no nos separáramos y que trabajáramos en equipo. Así lo haríamos, conseguíamos muy buenos resultados cuando trabajamos juntos y por ahora antes de irnos quería que mi padre pudiese conquistar a Damiana. Sé que sentían mutua atracción pero el orgullo los alejaba. Muy decidida fuí a una joyería y elegí un anillo muy precioso de compromiso, también compre algunas yerbas afrodisíacas y unas pastillitas azules. ¡Ay Dios! Nunca me imaginé que compraría algo así para mi propio padre. Pero bueno yo había accedido a colaborar sin rechistar.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR