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928 Palabras
Tenía qué cambiarse el traje azul y una camisa de blanca. Gala se acomodó estába incómoda. Suena el timbre. - Llegas tarde Gala- la dejó entrar. Gala se acercó y le dio un pequeño beso en la boca. —Lo lamentó, estuve pensando en tú propuesta. No puedo. —Déjame mostrarte, lo bién qué la pasarás está noche—besó sus labios. - Está bien, papi—tenía la mirada baja. Gala estaba cabizbajo pensativa. - Veo que ya estas más que dispuesta para iniciar- la tomó del antebrazo y lo guió hacia un cuarto- si quieres pon algo de música. La suelta antes de irse -Te espero en el segundo cuarto, arrodillada a un medio metro de la cama- cerré la puerta del cuarto y me fui a cambiar. Entro a su habitación y busco un jean claro. Antes, tomo una ducha rápida, estaba ansioso de verla en ropa interior. Lo que más le encantaba era que hoy sería su castigo. Salo del cuarto de baño secando msu cuerpo. Tomo una mordaza y un collar. Tiro en el cesto de ropa sucia y la toalla. encamino al cuarto que le indicó a Gala. Al abrir, la encontré de rodillas a medio metro de distancia de la cama. Tenía un cuerpo increíble, estába sin camisa estaba perfecto. Pensó Gala Verlo la enloquece la volvía loca. —Gala, saluda a tu papi, sin verlo- vio que la bata estaba en el perchero. - Buenas noches, papi- su voz era suave. - Te has portado muy mal en el primer día, sabes ¿qué significa eso?- Buscaba las cosas que servirían para su castigo. - Si papi—su tono de niña inocente. - Espero, estés consiente que llegar tarde amerita un castigo, ya que es fundamental ser puntuales, ¿entiendes lo que te digo?-la moví - Juro que ya no llegaré tarde papi- imaginaba su rostro. Busqué la mordaza y coloco él collar. - Espero, no se rompa ese juramento, o el castigo será peor... Antes qué nada baila un poco para mi. Se acercó al reproductor, y coloco música ambiental. Dio la vuelta acercándose a el. —¡Bien , papi mirame!. Movió sus caderas al ritmo sensual de Lana Del Rey, jugó con su cabello y movió la tira de su brasier. —Lentamente bebé.—ordenó Sintió un calor inmediatamente, Gala pasó su mano por atrás de su espalda sacándose él brasier, tapo sus pechos y se puso de espaldas mostrando su espalda desnuda. —¿Te gusta, papi?—pregunta coqueta. Adrien se acercó a Gala y empezó a acariciar su cuerpo lentamente. - Cierra los ojos y alza el cuello Gala- le ordeno y así lo hizo. Coloco el collar en su cuello. - Bajá la cabeza, alza las manos y juntarlas sobre tu cabeza- volvió a obedecer- así me gusta linda- recorría desde el omoplato izquierdo hasta el derecho con su pulgar. Su piel era suave como la seda, sentía como se estremecía por el contacto. - Gala, Gala- la levanto poniéndolo frente a a él- ¿qué castigo te daremos?. Tenían la proporción adecuada, su piel clara resaltaba en sus manos grandes y suaves. —Aceptaré todo lo qué pidas. Escuchó las palabras mágicas. - Será tan placentero para ti como para mí- se acerco a ella. Echó su cabeza para atrás, aún cerrando los ojos. Fue caminando hacia la cama con ella. La aventó allí, provocando que soltara un gemido. - ¿Te gusta que te traten mal, verdad?- Le di una palmada a su en su trasero, haciendo gemir a Gala—¡contesta!- - Si, papi- con sus manos recorría su cuerpo. - Arrodillada, ahora demuestrale a papi lo qué sabes hacer- ya era tiempo del castigo, tomó la correo del collar tenía a Gala con sus hermosos ojos viéndolo lujurioso. Paso el dedo pulgar a lo largo de su pene verificando si se encontraba excitado. Y lo tomó estaba, en abundancia. Tomo con brusquedad el collar y la acercó más a el. -Mmm...- mordió su labio al sentir su boca. Gala estaba prendida llamas, le estaba gustando éste juego. -¿Te gusta, no es así?- le dio una bofetada a Adrien. Sus ojos se oscurecen a medida qué Gala lo tocaba. - S...i... Linda— le chupo un poco más fuerte. Se coloco entre sus piernas. Sigilosamente lo acerco a su boca. Poso sus labios en los de el, besándolos con inmensa urgencia. Sus gemidos los fue callando con sus besos. Fue bajando por su cuello, sus manos bajaron hasta su pene, Torturándolo. Dejando varias marcas en la base de su cuello. Mordí su lóbulo izquierdo. - No sabes lo mucho qué te deseo papi.—vocifero - Tienes prohibido gritar- se mordía en labio. Adrien le puso la mordaza. Se acerco y empezó a tocar sus senos, llevando uno de sus pezones a su boca, y el otro lo fue endureciendo con sus dedos: índice y pulgar. Fue bajando hacia feminidad, al ver lo húmeda qué estaba. Empezó a mansturbarla con sus dedos. Sustituyéndolo por sus dedos tomó su mano y enredó sus dedos con los de Gala, poso su lengua en él interior y jugó cómo si fuera una clase de caramelo, Que hacían a bombear en su interior. Gala lo tiro a la cama y se puso encima - ¡Grita!- Con la otra mano le dio una nalgada. Adrien bajo la mordaza de Gala y sonrió. -Arg...- sentirla retorciéndose, hacía él lo volvio loco. - Vamos papi- solto su aliento en ya muy duro. - Más-gimio . - ¿Más qué?. . - Más rápido,papi- arrastro las palabras. Alzo su cara y escucho un pequeño bufido de su parte - alguien reclama tu atención linda-por primera vez abría sus ojos mirando hacia mi excitado m*****o. Con sus pies empezó a masturbarlo. Yacía cansado en la cama... con el collar aún puesto en su cuello. Sabía que me había dado placer salvaje. —¿Donde firmo?—susurro. Adrien la tomó entre sus brazos y besó su frente.
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