- ¿Por qué estás tan concentrada.? - Héctor, solo acomodaba estos expedientes, ¡¿cómo te fue en la reunión?–Me acerco a la hermosa mujer que se permanece sentada en mi escritorio. Aún que ella tiene su propia oficina no se por que razón le gusta más la mía y a mí me encanta verla girar sobre mi silla, en ocasiones Nathaly es tan inocente como una niña. –Bien supongo, no me pude concentrar –¿Por qué? –¿Cómo es tu abuelo?-: –¡Es encantador!.... - ¿Héctor le tienes miedo a mi abuelo? –No es miedo, es que nunca había deseado algo con tanta fuerza como a ti y temo echarlo a perder! - ¿Nunca has conocido a los padres de una mujer, con la que hayas salido? “Si pero siempre fingía ser una persona que no soy, nunca fui realmente yo, y ahora con Nathaly quiero hacer las cosas bien” -

