La famosa Mary. -¿Qué haces aquí? La muchacha sonrió. Se movió con gracia alrededor de ellos observándolos detenidamente, apenas y se sentían sus pasos alrededor del salón. Parecía moverse junto con el aire con la pequeña capucha revoloteando a su alrededor. Hasta que sus pies ligeros por fin se fijaron en el suelo -solo venía a reírme un rato. Después de todo, me hiciste caso. Botaste del castillo a Calista. Arista se dio cuenta de lo honesta que era Mary. Honestamente brutal. Pero acaso ser así, ¿era peor que una mentirosa? ¿No hacía eso de Mary alguien mejor que Arista? -No encuentro satisfacción en su dolor. Estaba desesperada. Pero, aun así, no doy tregua a una traición-contesto el rey -Ya -murmuro divertida, pero entonces sus ojos fueron a la joven -¿y qué hay de esta? ¿la b

