-¿Y bien?- pregunta -no me digas que está vacío. Di algo. Lo ojos de Arista se humedecen -la recuerdo ahora. -dice contemplando la imagen de una hermosa mujer. -Somos ella y yo. Tiene mis cabellos…. No mis ojos, pero… la expresión, sus rasgos. Se parece tanto ahora...- una calidez en su pecho. -aunque tiene un color de ojos extraños -se ríe -este color no puede ser ni real. -No necesitas mostrármelo. -Agradezco todo esto. No sabes lo que significa para mi – se acercó hasta el ya con el relicario cerrado -¿seguro no quieres verlo? El niega – está bien. Este es tu secreto. Es tuyo. -entonces toma el relicario en su mano. -una cosa tan valiosa debería estar cerca de tu corazón. El rey se coloca atrás de ella -¿me permites? Ella retira su cabello de su cuello Karim le retira el colla

