Unos días más tarde, Melissa estaba en la habitación haciendo unos ejercicios con Logan, ambos caminaban despacio alrededor del cuarto tratando de estirar las piernas cuando ingresó el doctor con un nuevo informe en sus manos. — Buenos días, veo que siguen con la ejercitación del día —dijo el médico al ver a Logan vestido informalmente y a Melissa con un equipo deportivo —. Eso es estupendo, solo recuerda tomar agua cada cinco minutos, tu organismo se deshidrata más rápido de lo habitual por la medicación. — Sí doctor, me doy cuenta de eso —respondió apenada ya que cualquier movimiento la hacía transpirar delante de su esposo como si fuera que estaba trabajando en una obra de construcción. — No se preocupe doctor, hoy caminó por más de quince minutos y pudo hacer tres minutos en la bici

