Capítulo 30

2295 Palabras

Ariel —¿Qué pasa, muchacha? —pregunté, luchando contra el impulso de tomarla en mis brazos para protegerla de lo que fuera que la había alterado. No podía hacerlo por muchas razones, y odiaba cada una de ellas—. ¿Ocurrió algo? —No —dijo ella, observando a Evanne saltar por el pasillo hacia el salón de clases—. Estoy bien. No le habría creído ni aunque no hubiera estado evitando mirarme activamente. Aun así, no tenía derecho a presionarla para que me contara nada. No me debía una explicación, y yo no era su novio, padre, hermano ni esposo. Demonios, ni siquiera estaba seguro de si podía considerarnos amigos. Evanne salió brincando de la habitación, balanceando su lonchera. —¡La tengo! —anunció alegremente. Ahora me sentía dividido. No quería dejar a Luciana en ese estado, pero no tenía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR