Luciana Parte de haber estado en el sistema de acogida era lidiar con trabajadoras sociales y, aunque técnicamente yo ya no trabajaba dentro ni para el sistema, a veces seguía encontrándomelas cuando iba al hogar grupal. Josalyn Brodie no había sido una de ellas, así que cuando entré al vestíbulo del Departamento de Servicios para Niños y Familias, no tenía muy claro a quién buscaba ni adónde debía ir. Por suerte, una trabajadora social a la que sí conocía me vio enseguida. —Luciana Infante. Donna Bedford sonrió ampliamente mientras se acercaba. Su abrazo fue tan familiar como reconfortante, y con una sola inhalación de su jabón corporal con aroma a manzana volví a mis trece años, cuando mi primera trabajadora social se había jubilado y me habían asignado a Donna. Henry había estado bie

