Alina y el guardaespaldas se acercaban despacio a la cabaña, al principio parecía no haber movimiento en el lugar, pero con forme estaban casi llegando, pudieron escuchar los llantos de los chicos. -Déjenos ir por favor señora. -Cállate de una vez escuincle. Alina estaba furiosa, esa mujer se había atrevido a pegarle a Mateo, Yohana quería ayudarlo y también había recibido una bofetada, Alina apretó los puños a los costados, estaba comenzando a perder la paciencia. -Debemos actuar fríamente, vea, esa mujer esta desesperada, si la presionamos, las cosas se saldrán de control, debemos de esperar a que tome distancia de los chicos, entonces la acorralamos. Alina trato de controlarse el guardaespaldas tenía razón, deberían esperar hasta que esa mujer no pudiera lastimar a sus pequeños. S
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