Kylie Anderson. . De regreso a casa rogaba porque Aron aún no hubiera llegado, de lo contrario como le explicaría que llegue con flores y globos, pensé en tirarlos o regalarlos pero una parte de mi se había encariñado con ellas, sentía una ligera emoción en mi corazón al recordar la expresión de william cuándo me las dio, su esfuerzo por querer impresionarme me hacía sentir feliz y especial. Llegue a casa y me quedé un buen rato dentro de mi auto, no quería entrar me sentía culpable y no sabía por qué, si lo pienso bien no hice nada malo, solo comí con un amigo. Aún seguía con un debate en mi cabeza cuando vi a Aron salir corriendo de casa en seguida baje de mi auto pues temía que pudiera ver las flores. — Aron ¿A dónde vas? — grito llamando su atención. — A mi antigua casa, deje ahí

