No, otra vez no.

1361 Palabras
Miro hacia todos lados buscando algún indicio que me diga en dónde carajos estoy. De pronto, la mano de alguien presiona mi cintura, lo que me provoca un tremendo escalofrío y una sensación de miedo extrema... ¡¿Qué diablos fue lo que hice?! Me intento girar lentamente para ver a la persona que me acompaña, pero noto rápidamente que tengo la misma ropa de ayer puesta, a todo esto ¿Qué día es? Intento tomar mi teléfono para ver la hora y este indica las siete con treinta minutos de la madrugada... ¡Si, madrugada! Después de la cantidad de alcohol que bebí anoche y la resaca que tengo ahora, es de madrugada, y no me intenten decir lo contrario. ¡Caramba, estoy de vacaciones! ¿Por qué me pasa esto a mí? Volviendo a la persona que tiene su mano en mi cintura, estoy pidiéndole a todas las fuerzas sobrehumanas que sea Ronnie quién vino a rescatarme, pero claro, el mundo no es como uno lo espera ¿Cierto? Me muevo un poco y puedo ver a alguien conocido. Es ahí que lo entiendo ¡NO! ¡Esto no puede ser! Pero Alma, por Dios ¿Cómo se te ocurren estas cosas? - ¿Que hora es? - Pregunta asustándome al hablar de pronto y sin aviso... Claro, no es que me vaya a avisar que desea hablar. ¡Que tonta! - Las siete con treinta minutos. - Digo tomando la sábana para cubrir mi cuerpo completamente vestido. Ok, normalmente estaría cuerda en una situación así, pero ahora no puedo, esto está muy raro y yo me siento muy extraña. - ¡¿Qué?! - Casi grita el muy odioso, algo que me hace mucha gracia pues se para intentando agarrar un cojín para cubrirse, él no se ha dado cuenta de que continúa vestido - ¿Qué haces en mi habitación? - Pregunta algo asustado. Realmente esto vale oro. - No es tu habitación, genio... Es la mía, observa. - Le digo mostrándole las fotos que tengo en el buró en las que salgo junto a Ronnie. - Diablos ¿Cómo llegué hasta aquí? - Pregunta asustado - ¿Qué me hiciste? ¿Qué me diste? - Ah, no, sabía que era narcisista, pero jamás me imaginé que tanto. - No te pases, yo jamás te haría algo, ni siquiera eres mi tipo. - Digo sentándome en la cama. - ¿Tu tipo? ¿Acaso tienes un tipo? Si sólo eres una niña mimada, hija de papi, que consigue todo lo que desea sin moverse de su asiento ¿Alguna vez has visto más allá de tu obligo acaso? - Sus palabras me duelen y me causan rabia de sólo pensar en todo lo que pasamos con Ronnie y Nate el último año, todas las veces que los matones de Glow lo destrozaban todo y ahí estábamos nosotras para recoger los pedazos del Heart... Es fácil hablar cuando no tienes idea de lo que los demás tienen que pasar. - ¡ERES UN IMBÉCIL! - Me levanto rápidamente y camino sobre la cama llegando hasta él para levantar mi mano e intentar golpearlo. - ¡Eh! - Grita tomando mi mano para intentar detenerme, pero en el forcejeo ambos caemos al suelo de la habitación. - ¡¿Qué diablos te pasa?! - Me grita y mi odio por él sólo crece. - ¿Qué te pasa a ti? ¿Acaso sabes por qué carajos estoy aquí? ¿Quién diablos te crees para juzgarme sin siquiera conocerme? - Una lágrima acompaña mis palabras y no puedo hacer más que abrazar mis rodillas y enterrar mi cabeza en ellas. Mi mente me lleva a la búsqueda infructuosa de mi mejor amiga, mi hermana, tantas noches sin dormir, tantos días abriendo su café para mantenerlo vivo por si ella decidía volver. No sabía lo que estaba pasando, pero seguía peleando por encontrarla y mantener andando lo que ella tanto amaba. No es justo. No lo es. Una serie de lágrimas recorren mis mejillas, más una cálida mano se posa entre las mías. - ¿Quieres contarme? - Me pregunta con una voz completamente diferente. Pensándolo bien, puede que no sea tan malo, pero por Dios que intenta ocultar su bondad. - Casi pierdo a mi mejor amiga, a mí hermana, la intentaron asesinar y la acabaron dejando en silla de ruedas, estuvo así por seis meses y yo no tenía idea de dónde estaba, me imaginé lo peor, abría su local cada que podía por si ella volvía, la busqué por todas partes, su novio financió toda mi búsqueda y me acompañaba sin querer aceptar que también la estaba buscando porque el día en que ella desapareció, fue el día en que se iban a casar, él llegó a pensar que ella lo había abandonado, y bueno, entre tanto viaje y compartir esos seis meses, acabé enamorada de él ¿Sabes lo que es hacerle ese daño a tu mejor amiga? ¿Sabes lo que es amar a alguien que no tienes que amar? Yo no quise... No quise... - Las lágrimas empañan mi rostro y el llanto me obliga a parar mi relato. Tengo tanta tristeza, tanto dolor. Me duele... Juro por Dios que me duele mucho. - Yo le hice daño a la única mujer que realmente he amado, a la única que me amó, mi esposa, llegué al punto de casi causarle daño físico ¿Crees que solo tu estás aquí para limpiar tu alma? Yo estoy igual que tú. Necesito sacar todo esto de mi corazón, necesito comenzar de cero. Quiero que todo esto vuelva a ser como antes y volver a ser ese hombre alegre que perdí en el camino. También me hicieron daño, niña, me engañaron, me mintieron, me volvieron un ser despiadado y sin corazón. Y no te preocupes, yo entiendo que te hayas enamorado de él. Yo mismo me enamoré de ella al pasar tanto tiempo juntos y no voy a juzgar eso, ahora mi exesposa es feliz con mi primo y yo soy feliz por ellos, pero también quiero encontrar mi propia felicidad. - Sus palabras me obligan a mirarlo con mi rostro lleno de lágrimas. - ¿Entiendes? ¿Entendiste que tu esposa se enamorara de tu primo? - Me sorprende su declaración. - Ella me amaba desde niña, pero ellos se enamoraron cuando yo la despreciaba. Claro que entiendo que eso puede pasar, yo mismo tuve la culpa por cometer tantos errores. - Pero yo me enamoré sola de él. Él siempre la amó a ella. - Entonces eso es algo bueno, ahora tu mejor amiga es feliz con el hombre que la ama incondicionalmente. - Si, pero ¿Cómo lo olvido entonces? - Dejando que el tiempo cure tus heridas - Se sienta delante de mí y toma mis manos - Deja que las cosas pasen. Llora lo que tengas que llorar y desahógate. Es todo lo que puedo decirte. Se para y me mira con una ligera sonrisa, lo que me hace sentir que realmente las cosas pueden estar bien. - Gracias... De verdad... - Ahora me doy cuenta de que ni siquiera sé su nombre. - ¡Hey... ! - Grito, pero él ya ha cerrado la puerta. Después de todo, puede que el tipo no sea tan idiota. Me levanto y me ducho, pero hoy me coloco un vestido ligero en color amarillo, unas sandalias blancas y un sombrero, voy a pasar todo el día en la playa. Saco mi bolso con mi traje de baño y mi toalla y me dispongo a salir, cuando abro la puerta puedo ver al ex idiota parado en la puerta de enfrente, su mirada se vuelve seria cuando me ve. - Hola vecino - Si, ahora nos saludamos - ¿Vamos a la playa? - Hola... - Responde aún más serio, es ahí que me doy cuenta de que un par de manos lo abrazan desde atrás. - Ah, perdón, no sabía que estabas ocupado. Una extraña sensación me invade y no entiendo por qué, pero me doy la vuelta y me voy. No, Alma, otra vez no.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR