Desperté con un fuerte dolor de cabeza y recordé la fiesta de ayer, vi a Alice mirándome y luego se sonrojo. -Buenos días Alice. -Buenos días. -La pasamos bien anoche, ¿no crees?, no fue tan desagradable como pensaste que seria. -No, estuvo bien. Pero no creo poder tolerarlo de nuevo. -No te preocupes, con el tiempo te acostumbraras a este mundo. -Y, ¿Qué haremos hoy? -¿Hoy?, pensaba quedarme en casa. -Pero me dijiste que me enseñarías más de tu mundo. -Sí, pero ¿hoy? -Por favor, me lo debes por salvarte del infierno. -Bueno, está bien. -Que emoción. -No exageres, no es la gran cosa. -¿Puedes salir un momento?, me cambiare de ropa. -Sí, te espero afuera. Me cambie la ropa de fiesta por ropa casual y Salí del cuarto, fui a desayunar y luego salimos a caminar. No enten

