"Es mi pequeño Darel" lo presente "Tiene cuatro años. Mira hijo, saluda a tu tía" trate de llamarle la atención. Pero el pequeño se chiveo y se escondió.
"Es hermoso Sierra" me felicito mi hermana.
Ambas estábamos llorando y sonriendo de felicidad. Era una sensación única.
"Sierra" mi hermana se puso tensa al instante. "Ahora soy la beta de la manada Esmeralda"
Me tense yo también y espere a que continuara hablando.
"Tengo que reportarle todo al Alfa Logan"
"¿Alfa?" pregunte dudosa.
"El Alfa Isaac falleció hace unos días, vengo en busca del emperador" detrás de ella vi cómo me saludaba un joven adulto muy apuesto.
Él emperador se acercó a nosotras y yo al instante me hinque. Dejando de importarme los paparazis que se encuentren alrededor.
"Por fin uno de mis hijos se volvió famoso" comenzó a hablar muy emocionado el emperador. "Estoy tan orgulloso de ti"
"¿Eh?"
"¡Vamos! Levántate y dame un autógrafo, en unos años valdrá una fortuna"
Me extendió un papel y una pluma. Dudosa la firme y se lo extendí.
"Majestad ¿Usted es mi fan?"
"Claro que sí, veo cada una de tus películas y series. Te sigo en i********: y Twitter"
"Es un honor majestad" saque mi celular dispuesta a seguirlo "¿Me podría decir su cuenta para también seguirlo? Claro si gusta"
Él muy animado asintió y me dio su nombre de usuario. Yo gustosa lo seguí, no sin antes mis fans comenzar a especular cosas.
"Mi diosa comenzó a seguir a alguien"
"¿Quién es este mortal?, no mereces ser seguido por la diosa"
"¿Qué ritual hiciste? Para que también me siga mi diosa"
"¿Mi diosa consiguió un novio? ¡No! ¡Nunca te vamos a aceptar! Max es el único amor de mi diosa"
"Bien vámonos" ordeno el emperador y comenzando a llevarme con ellos
"¿Qué?"
"Vendrás con nosotros Sierra" ordeno mi hermana, dando fin a la conversación.
"Esperen, no puedo irme con ustedes. Son mis vacaciones, las vengo planeando desde hace meses" trate de negarme, pero fue imposible.
"El nuevo Ray Alfa Logan ascenderá al trono. ¿No estarás presente en su coronación?" preguntó el Alfa Sasha.
"Majestad, ellos me echaron. No quiero regresar a un lugar en donde no soy bienvenida"
"Regresa por esta ocasión, estarás bajo mi cuidado. Y si no te sientes a gusto, yo permitiré que te vayas"
No quería aceptar, pero era una orden de mi Emperador. No podía hacer mucho, tomé mi celular y le envié un mensaje a mis hijos.
"Me salió una emergencia, no abordare con ustedes. Cuando lleguen con su abuela me avisan" le envié el mensaje a Lucia.
Posteriormente le envié un mensaje a Giles
"Me encontraron. Cuida a mis hijos, no sé cuánto tiempo este fuera. No les comentes nada hasta que no sepan de nosotros después de 24 horas, traigo mi rastreador, vengan por mi después del tiempo transcurrido" fue lo único que comente.
Muy a la fuerza aborde al avión privado en el que venía mi hermana y el emperador.
"Es muy lindo tu cachorro. ¿Lo tuviste con tu mate?" pregunto interesado el emperador Sacha.
Darel se encontraba encima de mí, durmiendo plácidamente.
Mi hermana y el emperador estaban sentados frente a mí.
"No, fue con un humano. Pero no era mi pareja" trate de sonar lo más tranquila.
"¿Aun no lo encuentras? ¿Qué le dirás cuando vea a tu hijo?"
"Me tendrá que aceptar con el cachorro"
"Entiendo" contesto comprendiendo y dejando estancado el tema.
"Nuestros padres estarán contentos de verte" trato de tranquilizar el ambiente Kate. "Desde que te fuiste Liam no ha sido el mismo. Dejo su puesto de Beta y se la pasa en casa encerrado y corriendo cada vez que puede"
"Es cierto ¿Por qué tu eres la beta y no Liam?" pregunte interesada.
"Liam se sintió traicionado por Logan, asi que decidió dejar el puesto"
El emperador asintió comprendiendo la situación.
"Es de lo más comprensible, al Alfa que tanto admiras destierra a tu hermana. Claro que no se siente en confianza con el Alfa"
"Yo decidí tomar su lugar y proteger a la manada. Era mi deber tomar el puesto" comento triste mi hermana.
"Eres una loba de mentalidad fuerte. Dejaste de lado tus sentimientos y priorizaste tu deber"
Sonreí orgullosa de mi hermana.
"Siempre he pensado que eras genial Kate. Eres mi ejemplo a seguir." Le sonreí con cariño.
Los ojos de mi hermana comenzaron a lagrimear pero se aguantó.
"Gracias hermana" se secó las lágrimas. "Pero yo estoy mucho más orgullosa. Convertirte en una celebridad no es cosa fácil" trato de alagarme.
Me reí.
"Fueron las conexiones. Pero no te creas, tuve que hacer cosas que no quería".
La sonrisa de mi hermana se tensó y me miro muy intensamente, invitándome a que continuara.
"No es lo que tú piensas. Me junte con personas peligrosas así que tenía que devolverles el favor de una manera u otra"
"Se mas especifica Sierra"
"Eran sicarios Kate. Tuve que hacer algunas que otras misiones" trate de sonar tranquila. En ningún momento corrí peligro, pero hacer esas actividades a una edad de 16 o 17 años no es nada bueno. "Solo cuide mercancía o secuestre alguna que otra persona, pero todo tranquilo"
Me miro un poco aliviada.
"Además nunca estuve sola, siempre estuvo mi hermano Dominic, cuidándome en todo momento" sonreí al recordad todas las noches de aventura.
"Ellos... ¿Te tratan bien?" pregunto preocupada por mí.
"Claro que sí, me acogieron cuando tenía 16 y desde ese momento me vieron como una hermana menor"
Realmente me encontraba muy feliz, de ponernos al tanto mi hermana y yo.
Al pasar unas horas, llegamos a Australia. Al bajar en la entrada del aeropuerto se encontraban unas camionetas esperando por nosotros.
Algunas personas me sonrieron reconociéndome al instante.
Se acercaban a mí a pedirme fotos o un autógrafo. Yo gustosa se los di.
Ya dentro del auto comenzamos a avanzar hacia la manada. Eran otras cuatro horas más.
Ya en ese lapso de tiempo me encontraba cansada así que me termine quedando dormida.
Cuando llegamos todo fue muy rápido. Me sacaron el auto bruscamente y Kate tomo a mi pequeño Darel en brazos.
"¡¿Qué está pasando?!" pregunte alterada. No podía ver al emperador por ningún lado.
"Son órdenes del Alfa" susurro preocupada Kate.
"¡¿Qué ordenes?! ¡¿Qué ordeno el loco?!" pregunte alterada.
"Recibimos ordenes de que ni bien llegaras, fueras llevada al calabozo para recibir un castigo por desobediencia" hablo más tranquilo otro lobo que se encontraba ahí.
Estaba siendo sujetada por dos hombres lobos y comenzaron a arrastrarme hacia los calabozos que se encuentran a las afueras de la manada.
"¡El emperador dijo que estaba protegida por él! ¡Cuando se entere de lo que me hicieron, se va a enojar con ustedes!"
"Afrontaremos las consecuencias" hablo otro lobo. Ignorándome por completo.
"¡No! ¡Suélteme!" comencé a gritar alterada para que me soltaran. Mire preocupada a Darel, él estaba llorando tratando de llegar a mí. Pero fue muy difícil para un niño pequeño como él.
Al llegar al calabozo me sujetaron de los dos brazos por cadenas de plata. Me arrancaron la blusa con brusquedad, dejando mi torso al descubierto.
"El Rey Alfa Logan de la manada Esmeralda, ordeno que en el preciso momento en el que Sierra Evans pisara tierras lobunas seria castigada por 20 latigazos de plata". Comenzó a leer de un pergamino un lobo "Por su desobediencia al no haber regresado al llamado de su Alfa"
Apreté los dientes enojada.
Claro que sabía cuáles eran mis pecados. Pero no me dejaron refutar nada.
Pero esto no se quedará así, el emperador se enterará de esto.
"Comenzaremos con el castigo" un lobo se acercó con un látigo de tres puntas, todo era de plata. Él lobo tenia guantes para no lastimarse con la plata.
¡s***h!
El primer latigazo llego, mi espalda comenzó a arder.
¡s***h!
El segundo latigazo se sintió peor que el primero.
¡s***h! ¡s***h!
El tercero y el cuarto comenzó a traspasar mi carne, comenzando a sentir que se resbalaba un líquido por mi espalda.
¡s***h! ¡s***h!
El quinto y el sexto lastimo más mi espalda.
¡s***h! ¡s***h! ¡s***h!
El séptimo, octavo y noveno comenzó a entumecer mi espalda. Aun ardía.
¡s***h! ¡s***h! ¡s***h!
"¡Huuhg" me queje de dolor silenciosamente.
Perdí la cuenta y terminé desmayándome de dolor. Y cayendo en un hermoso sueño.
Hija y amada mía.
Una voz comenzó a hablarme. La voz de la dama era tan melodiosa y tranquila. Daba la sensación de sentirte protegida.
Todas las señales que te di, las supiste interpretar acertadamente.
Me encontraba sentada en el suelo, en medio de un lago. En este se reflejaba la luna, haciéndola parecer realmente hermoso.
Ustedes tenían un destino roto, haciéndome intervenir para salvarte y no solo a ti, sino a toda la manada Esmeralda.
¿Pero que me estás diciendo? No estoy entendiendo nada.
Acepta tu destino a su lado, y regresa con tu gente.
¿Regresar? No lo creo. Tengo Fans que necesitan de mí.
"Señorita Sierra, despierta" Me terminaron despertándome dándome una cachetada en el rostro.
Un joven lobo me tomo por los hombros y me espabiló.
"Disculpe mi atrevimiento mi diosa, digo, señorita Sierra. Pero su castigo ha terminado, puede regresar a casa" me trato con amabilidad el cachorro.
Era un joven lobo, aparentaba unos 18 años. Se veía muy tranquilo.
"Con gusto la escoltare hacia su casa".
Yo asentí aun aturdida y tomé su mano.
Se quitó la camisa de botones que traía y me tapo como pudo.
Salimos a paso lento de los calabozos. Estos se encontraban a la entrada de la manda, asi que estaba lejos de mi casa.
"T-Tu ¿Me conoces?" trate de hacer platica con el joven para no desmayarme.
Aun me encontraba débil y mi espalda ardía demasiado.
"Usted es famosa señorita Sierra" sonrió con amabilidad el joven "Es la primera loba en toda la historio que tuvo el atrevimiento de abandonar a su manada y adentrarse al mundo humano. Y más que nada se relacionó en el mundo del espectáculo. ¡Es admirada por muchos en la manada!" exclamo contento el cachorro.
"Gracias" susurre.
Estábamos a unos pasos de mi casa, vi como a lo lejos se acercó un joven de pelo largo.
Ese vagabundo era mi hermano Liam.
"¡Sierra!" grito corriendo hacia nuestra dirección "¿Qué paso? ¿Por qué no has sanado?"
"T-Tranquilo"
"Mierda, Sierra" se situó frente a mí y se hico. El joven me ayudo a ponerme en la espalda de mi hermano.
"Gracias Manuel" agradeció mi hermano al muchacho.
A paso rápido nos dirigimos a la casa de mis padres y nos adentramos a ella.
"¡Mi niña!" se acercó mi madre rápidamente a nosotros.
"¿D-Donde esta? ¿Dónde está Darel?" pregunte preocupada por mi hijo.
De la cocina salió mi hermana, cargando a mi pequeño hijo.
Al verlo se me quito un peso de encima y finalmente caí desmayada. Quedando en completa oscuridad.
"Tienes que aceptar tu destino, y regresar a donde perteneces"
Volví a escuchar la hermosa voz.
Trate de identificar de donde provenía el sonido, pero por más que buscaba no encontraba a ninguna persona cerca. Solo podía vislumbrar en lo más alto del cielo a la hermosa luna llena.
"Mi lugar es con mis hijos" susurre contestándole a la voz.
"Tu lugar es a lado de tu mate y tu manada hija mía"
"Mi manada me dio la espalda"
"La manada Esmeralda pagara por sus actos, pero tienes que aprender a perdonar"
"Estuve 15 años lejos de mi familia" comente molesta "No es algo que sea fácil de perdonar"
"Hija, hare que se arrepientan. Especial mente esa persona que tanto odias"
"¿Quién eres?" me atreví a preguntar, aunque ya tenía una sospecha de quien era.
"Soy la persona por la que todos los lobos oran"
"¿Diosa luna?" pregunte con duda.
"Tienes que aprender a perdonar hija, sin ti la manada Esmeralda perecerá..."
Y eso fue lo último que escuché, hasta que finalmente desperté.
Me encontraba acostada boca abajo. Al parecer me habían llevado a mi habitación.
"Hija" se alegró mi madre al verme despierta "¿Cómo te sientes?"
"Como la mierda" susurre adolorida.
"Cariño" susurro mi madre. Comenzando a llorar.
Eran más de 15 años que no la veía, sigue estando igual de hermosa.
"Hija, mira cómo te dejaron" comenzó a ver mis heridas con preocupación.
Al parecer me habían sanado. Me pusieron algo en la espalda tapadas con vendas.
"¿Por qué no sanas?" pregunto muy preocupada "Es para que ya hubieras sanado por completo"
Suspire cerrando mis ojos.
"Llevo como 7 años sin poder transformarme" comencé a hablar lentamente "Y no es que no pueda, si no que no tengo tiempo. Siempre ando ocupada y no tengo algún espacio en donde pueda transformarme"
Mi madre me miro muy triste.
"Cariño, sé que apenas estas sanando. Pero tienes que presentarte en la presentación del nuevo Alfa"
Gire mi cabeza molesta.
Maldito infeliz, casi me mata el desgraciado.
"¿Qué hora es?"
"Son las 5 de la tarde. Estuviste durmiendo casi todo el día"
"Está bien madre. ¿Puedes hacerme un favor?" gire mi rostro para volver a mirarla.
"¿Puedes comprarle un conjunto a mi hijo? No traje nada de ropa".
"Claro hija. Cualquier cosa para mi nieto" mi madre comenzó a caminar hacia la puerta de mi habitación. "Regresare en una hora y media para ayudarte a cambiarte"
Asentí desanimada.
La verdad no me encuentro en condiciones de festejar el nombramiento de mi nuevo Alfa. Es más, ya ni lo considero mi Alfa.
Mañana hablare con él y le pediré amablemente que me destierre, si no. Ahora si desertare definitivamente.
Traté de localizar mi celular y lo encontré en una mesa, alado de mi cama.
Lo alcancé muy difícilmente, y al prenderlo vi algunas llamadas perdidas.
Decidí devolverle la llamada a la persona más importante en este momento.
Dominic.
"¡Por fin contestas!" me hablo exaltado Dominic. "¡¿Dónde carajos estos?! ¡Explícame todo en este preciso momento!"
Sonreí al escuchar lo preocupado que estaba.
"Estoy bien Dominic, bueno en lo que cabe. Pero muerta no." Trate de moverme, pero me fue muy difícil sin ayuda. Gemí de dolor. "Estoy en la manada. Mi hermana y el Emperador Alfa me encontraron y me ordenaron regresar"
"No puedes, no es justo" trato de replicar.
"Si pueden, aun soy parte de la manada y aunque no lo fuera, fueron ordenes de mi Emperador. Tengo que obedecerlo a cualquier costo"
"Está bien Sierra, entonces. ¿Qué hacemos?" pregunto esperando mis órdenes.
"Estaré un día como máximo. No puedo quedarme mucho tiempo, no quiero estar relacionada con esta manada" trate de sonar tranquila.
"Iremos por ti"
"No, si no llego en dos días a corea, y no te puedes poner en contacto conmigo. Ahora si ven por mí." Ordene. "Guarda la dirección de mis padres, y ven por mí en helicóptero. No sé, pero tengo un mal presentimiento"
"Por lo que más quieras cuídense mucho"
"Por mí y mi hijo, estoy dispuesta a todo Dominic. Y si tengo que asesinar al Alfa, estoy dispuesta a hacerlo".