El médico volteó a verlo entre extrañado y divertido, también dirigió su mirada al asiento trasero por el espejo retrovisor y entonces comprendió que ese hombre era el padre de la niña. Al llegar a la puerta del hospital el médico indicó, vayan registrándose, estaciono y enseguida estoy con ustedes, ya les avisé y deben estar esperándola. Javier la llevó en brazos bajo las protestas de ella que quería caminar, Catalino anunció quien era y la pusieron en una silla de ruedas, para el registro Javier se acercó y le preguntaron muchos datos de la paciente, se sorprendió a sí mismo porque supo responder a todo, Adelaida lo observaba y Catalino casi lo besa al ver como estaba haciéndose cargo, se sentía orgulloso de él, Toñito también lo miraba aunque estaba más pendiente de las expresiones de

