—¿Seguro que tengo que conocer a tu madre?— Baek sudaba, estaban justo frente a la puerta de la casa de los padres de Chan.—¿Y si no le agrado?— temblaba, él realmente estaba muy nervioso, nunca había llegado tan lejos en una relación por lo que conocer a los padres de su novio le achinaba la piel. —Sería bueno que dijera que todo irá bien pero ella es un poco especial, es cómo...— miró a su pequeño novio.—... Tú, sólo que una versión más mayor.— le sonrió antes de tragar duro, sabe que son puras formalidades que lleve a su novio a presentarle a su madre ya que es un hombre de treintaitantos, pero la mujer se lo insistió tanto que aquí están, apunto de ingresar a tierras movedizas. —¿Cómo yo?— sonrió ampliamente.— ¡Oh, entonces no es tan malo!— ganó mucha confianza aunque Chan no se r

