Samantha salió de la posada, esperando encontrar a Jason, pero no se lo veía por ningún lado. Ella se mordió su labio superior, preocupada. Tal vez, estaba llegando un poco tarde...o quizás había cambiado de parecer. ¿Qué ocurriría si él decidía que no quería casarse con ella? Cerró sus ojos y dio un profundo suspiro. Era ridículo pensar eso. No habría viajado tan lejos hasta Escocia, para después arrepentirse una vez que hubieran llegado. Algo debía estar pasando, y esperarlo no iba a ayudar. Samantha rogó que cualquier inconveniente que hubiese tenido Jason no tuviera que ver con su indomable hermano. Si Gregory los había encontrado, arruinaría todos sus planes. Tragó saliva y suspiró profundo. La sensación de inquietud que se había apoderado de ella, no se iba a ir, sin importar cuant

