Apenas podía mantener la respiración, juraba que en mi vida había corrido tanto. -Buenos dias- dijeron a mi lado. -Buenos dias- dije tratando de normalizar mis respiraciones. -Preparamos omelette y jugo de naranja si gustas un poco- asenti yendo a la cocina por un vaso de agua. -Buen dia- dijeron nuevamente detrás de mi. -Oh, Buen dia- salude, se preguntarán ¿Por qué saludas a tanta gente? Era tanto simple como dificil de explicar. Estaba en una casa de "seguridad" más específico, compartía con personas que estaban anotadas en el programa a protección de testigos. -¿Como estas hoy?- había empezado a entablar una amistad con una que otra chica en este lugar. Y como no, si llevaba aquí cinco días. -Mucho mejor que ayer, gracias por preguntar- aún se podían ver los moretones en su rost

