Mire el vestido, lucia espantoso, deseaba con toda mi alma poder quitarlo y lanzarlo al fuego. -Te ves hermosa- dijeron detrás de mi haciendo que cambiara mi cara de molestia por una sonrisa totalmente fingida. -Gracias- baje la mirada como so realmente me hubiera sonrojada por aquello. Queria escapar cuanto antes. Por suerte mi plan ya estaba más que en marcha. -Si estás lista, creo que deberíamos irnos- levante mi mirada para verme en el espejo una vez más. Esperaba que Max me viera y se fijara que estaba bien, aunque no pudiera decirle que pronto estaría con el. -Si, solo me pondré un poco de perfume- sonreí nuevamente. -Bien. Te esperaremos abajo- beso mi mejilla antes de irse de ahí. Conteniendo mi rabia tome una toallita húmeda para limpiar mi mejilla, poco me importaba arruina

