Mi estado de shock duró un poco más de lo que llegué a imaginar. Por un lado se habían llevado arrestado y por el otro había dicho algo que ha puesto mi mundo de cabeza. -¿Esta bien?- una mano sobre mi hombro me trajo a la realidad. -Si... si yo... estoy bien- quería caminar pero parecía que mis pies se rehusaba a hacerlo. -Creo que es mejor que espere a que su estado pase, ¿Quiere llamar a alguien?- pregunto con su rostro preocupado. -Solo, estaré bien... ¿Max tiene abogado?- después de oir salir de mis labios entendía lo tonto que había sido aquella pregunta. -Claro que debe de tener... lo siento, solo es que quiero ayudarlo y no encuentro la manera de como hacerlo- dije al borde del colapso. -Usted no debería preocuparse, Max es afortunado por tener a alguien como usted...- sus pa

