La nueva tarea que le tocaba cumplir a la mujer traficante de niños era muy complicada, pero se trataba de salvar su propia existencia. Permanecía en la habitación meditando muy bien qué iba a hacer para salir de ese lugar, ya había mostrado que estaba arrepentida y había cumplido con todos los requisitos, pero parecía ser que eso no era suficiente, a ciencia cierta, no sabía que estaban esperando ellos. El jefe Marcos estaba muy enfadado, decidió que para que Antonio aprendiera que no podía meterse con él tenía que hacer algo mucho más fuerte, algo que en verdad le doliera en el alma. Le pagó a alguien para que rastreara su teléfono y le mostrará sus últimas y actuales conversaciones que tenía, en una de esas grabaciones se enteró de que sus padres iban a venir a visitarlo a México despué

