A Darío nunca se le hubiera olvidado el macuto en casa de nadie. Para él sus cosas personales tenían mucho valor y no las olvidaba así tan fácilmente. Mientras esperaba el ascensor se puso a escribir a Claudio: "Son cosas que pasan. Te devolveré el macuto cuando nos volvamos a ver pero si te urge puedes pasar por casa esta tarde y recogerlo sin problema" Las puertas del ascensor se abrieron y Darío le dio a enviar wasap. Claudio estaba en línea. Estaba ya escribiéndole. El wasap no tardó en llegar: "Si no te importa me paso esta noche y lo recojo, lo necesito. Gracias. Un beso" Pero Claudio se arrepintió de mandárselo porque no quería volver a pisar la casa de Darío. Le daba miedo encontrarse con Miguel en la escalera y que Darío se diera cuenta de todo. Entonces perdería a Darío

