Cuando sonó el despertador no tenía fuerzas para levantarse de la cama. Le faltaba motivación para ir al despacho. Don Manuel le había citado a las nueve en punto para hablar con él. No le había dicho el motivo de la reunión pero Darío esperaba lo peor: su despido. Hacía ya tiempo que lo veía venir y ahora Don Manuel se lo iba a confirmar con pocas palabras. Motivos no le faltaban: Sophie le había quitado la silla de su despacho, Don Manuel lo esquivaba y nunca encontraba el momento para reunirse con él y darle una explicación, no le daban nuevos expedientes... Hacía varios días que no sabía nada de Claudio. Ninguno de los dos había tomado la iniciativa de escribir por wasap a pesar de lo rápido que era hacerlo. Darío miraba continuamente la pantalla del móvil esperando un simple wasap

