✽✿✽ -¿Quieres un poco? —Le pregunté a Dylan señalando mi bolsa de gomitas gigante. —Oh, sí, gracias a ellos. -¿Por qué los hombres arreglan todo a golpes? —Preguntó Rosali. -¡Oye! No nos metas a todos en el mismo saco —se quejó Dylan. —Me refiero a estos hombres. —Rosali señalo a mi querido hermano, a mi prometido ya todos los demás que se agarraban a golpes en su despacho. —Ya de por los hombres normales son muy agresivos, imagínate hombres lobo —le respondió Dylan. -¿No crees que deberíamos pararlos? —Di la idea. —Yo puedo hacerlo, pero yo costara mucha energía —sugirió Dylan. —Por favor, paralos, al comienzo era divertido, pero ya me aburren —suplicó Rosali, -All Right. Dylan se paró de los asientos que habíamos puesto en la puerta mientras que los demás destruyeron el des

